
En el momento en que supe que el mundial sub-17 seria en México me puse rapidamente a investigar como FIFA sacaría los boletos para la final en el mítico Estadio Azteca-sede de 2 finales de mundiales mayores- sin importace que conjuntos estarian en el duelo maximo del torneo.
Mal visto por mi madre por comprar unos boletos que ni siquiera sabía, en esos momentos, quienen disputarian tal partido. Pero terminó colandose para estar en la final solo porque Mexico estaría en la final heroicamente y teniendo en sus filas a un nuevo heroe nacional como Julio Gomez.
El dia comenzó con un sabor diferente, el fútbol llenaba la mente y el vocabulario de las personas en las calles que salían sintiendose con ánimos para ser mejores sin importar que pasa en el país fuera del fútbol. En punto de la una de la tarde en metro tasqueña ya había una cantidad especial de afición futbolera no especial por la cantidad, ya que en clásicos nacionales se ve tal cantidad de gente. Se sentía diferente porque no había la hostilidad que hay entre clubes, era un sentimiento de esperanza de que por fín el tricolor diera felicidad en territorio nacional después de aquel triunfo de 1999 en la Confederaciones.
También ese día se jugaba el juego de tercer y cuarto puesto entre Brasil y Alemania (parecería la final) al mexicano le gusta ver como los extranjeros se adaptan o tratan de hacerlo a nuestra forma de vivir las cosas tan singular. Es que hasta al mexicano nos parece extraño como es una típica ida al estadio, desde las mascaras de luchadores con los colores de los equipos , hasta las ya playeras y demás.
Muchas veces los juegos de tercer y cuarto puesto son mejores que las finales y este no fue la excepcion fue un gran partido terminando en triunfo alemán (3-4) despues de ir perdiendo por dos goles de diferencia. Con un Sol quemante la espera que habría para el arranque del partido estelar sería desgastante.
La gente impasiente estalló cuando el equipo tricolor y la celeste entraron al campo para entonar los himnos nacionales. El himno uruguayo fue respetado y el mexicano fue entonado como muy pocas veces, con ese inusual ánimo que describí antes, no sería una tarde normal para el mexicano. Los jugadores nos regalaron un partido ríspido con muchos roses con unos Charruas que corrian todas, ordenados, la ya legendaria garra y con fuerza para ganar al local. Los Aztecas con tecnica, garra, pasión y con fútbol sacaron adelante el partido para así ser campeones "infantiles" de la FIFA. Goles del capitan Briseño definiendo forzado de pierna derecha pegado al poste tras una recentro y un pase con la cabeza de Fierro y una contragolpe letal de González que terminó Casillas con un surdazo cruzando al portero sellaron la victoria mexicana.
Para terminar esta la anecdota lo nuevo que usó la afición mexicana para apoyar al portero local usando el termino de moda y que llegó para quedarse: el FUA. Como dije en el estadio "un borracho ha creado un monstruo que llegó para quedarse".
Mal visto por mi madre por comprar unos boletos que ni siquiera sabía, en esos momentos, quienen disputarian tal partido. Pero terminó colandose para estar en la final solo porque Mexico estaría en la final heroicamente y teniendo en sus filas a un nuevo heroe nacional como Julio Gomez.
El dia comenzó con un sabor diferente, el fútbol llenaba la mente y el vocabulario de las personas en las calles que salían sintiendose con ánimos para ser mejores sin importar que pasa en el país fuera del fútbol. En punto de la una de la tarde en metro tasqueña ya había una cantidad especial de afición futbolera no especial por la cantidad, ya que en clásicos nacionales se ve tal cantidad de gente. Se sentía diferente porque no había la hostilidad que hay entre clubes, era un sentimiento de esperanza de que por fín el tricolor diera felicidad en territorio nacional después de aquel triunfo de 1999 en la Confederaciones.
También ese día se jugaba el juego de tercer y cuarto puesto entre Brasil y Alemania (parecería la final) al mexicano le gusta ver como los extranjeros se adaptan o tratan de hacerlo a nuestra forma de vivir las cosas tan singular. Es que hasta al mexicano nos parece extraño como es una típica ida al estadio, desde las mascaras de luchadores con los colores de los equipos , hasta las ya playeras y demás.
Muchas veces los juegos de tercer y cuarto puesto son mejores que las finales y este no fue la excepcion fue un gran partido terminando en triunfo alemán (3-4) despues de ir perdiendo por dos goles de diferencia. Con un Sol quemante la espera que habría para el arranque del partido estelar sería desgastante.
La gente impasiente estalló cuando el equipo tricolor y la celeste entraron al campo para entonar los himnos nacionales. El himno uruguayo fue respetado y el mexicano fue entonado como muy pocas veces, con ese inusual ánimo que describí antes, no sería una tarde normal para el mexicano. Los jugadores nos regalaron un partido ríspido con muchos roses con unos Charruas que corrian todas, ordenados, la ya legendaria garra y con fuerza para ganar al local. Los Aztecas con tecnica, garra, pasión y con fútbol sacaron adelante el partido para así ser campeones "infantiles" de la FIFA. Goles del capitan Briseño definiendo forzado de pierna derecha pegado al poste tras una recentro y un pase con la cabeza de Fierro y una contragolpe letal de González que terminó Casillas con un surdazo cruzando al portero sellaron la victoria mexicana.
Para terminar esta la anecdota lo nuevo que usó la afición mexicana para apoyar al portero local usando el termino de moda y que llegó para quedarse: el FUA. Como dije en el estadio "un borracho ha creado un monstruo que llegó para quedarse".
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