16 enero 2012

Wallace por el Df

Sería una insensatez y una vileza no reconocer la calidad moral de la señora Isabel Miranda de Wallace, ella y su familia lograron lo que ineptos policías no pudieron: investigar, vigilar y capturar a los secuestradores de su hijo.
No es cuestión de dinero, lo que la señora Wallace hizo va más allá, cuantos desafortunados casos de secuestro se presentan en nuestro país y cuantas a “señoras Wallace” hay.
Creó la fundación Alto al secuestro que ayuda a víctimas de tan lacerante crimen, se convirtió en portavoz, junto con Alejandro Martí, Nelson Vargas y Javier Sicilia de los damnificados de la violencia.
Ahora es candidata por el PAN a la Jefatura de Gobierno. Algunos se alegran y dicen que por fin hay una candidata ciudadana, otros dicen que no hay congruencia, que “vendió” su causa, que el PAN la utiliza, que “sólo” es un ama de casa, bueno… Corazón Aquino (ex presidenta de Filipinas) era ama de casa, Harry Truman era corbatero, el tirano haitiano Duvalier era medico, Margaret Thatcher era química, el recientemente fallecido Václav Havel era dramaturgo. Aquí hay dos certezas TODOS los políticos (buenos o malos) vienen de la ciudadanía, -de donde más- y TODOS los ciudadanos que incursionan en política se convierten en políticos.


La señora Wallace sabe y bien de seguridad, pero a la hora buena, que hará con problemas no menos difíciles como el transporte público, el problema del agua y por supuesto el tema de la basura.
Por otro lado el PAN, al elegir a Wallace cayó en otra incongruencia, y ésta si mucho más ominosa, y es que según el partido la nombraron candidata porque cuenta con un altísimo “rating” en las encuestas.
Si esa fórmula se aplica para la contienda en el DF, ¿Por qué no se hace lo mismo en la presidencial?, no es por querer adelantar el sacrificio del cordero pascual, pero si se usaron las encuestas para elegir candidata capitalina, lo lógico sería que se hiciera lo mismo con la candidatura presidencial.


¿O es que en el PAN lo parejo es chipotudo o como diría Orwel, hay unos más iguales que otros, según lo dicte el militante Felipe Calderón?
Wallace tendrá que competir con la sensualidad hecha mujer Beatriz Paredes, que socarronamente y con ínfulas de triunfalismo, generado tal vez por el “efecto Peña Nieto”, dijo que para el DF se necesitan “pesos pesados de la política”, y miren que Betty es uno de esos, en todos sentidos.
Por el PRD, hay varios pero descontando a Fernández Noroña con todo y su bufonadas, Joel Ortega (vía News Divine), Martí Batres con todo y su propuesta de una cable bus (no me pregunten yo tampoco entendí) los únicos con posibilidad son Alejandra Barrales y Miguel Ángel Mancera, que en honor a la verdad, ambos se han desempeñado con eficiencia en sus cargos.
La lucha por el DF va a estar buena…


EL GENTELMAN DE LAS LOMAS.
La semana pasada salió un video donde un cretino de nombre Miguel Moisés Sacal Smeke, agredía física y verbalmente a un empleado, al que calificaba de “gato”, “indio”, “puto”; Sacal tiene, multiplicado, todo lo que se necesita para ser considerado un cretino, naco e imbécil: clasismo, racismo, delirio de grandeza, saña, pedantería, vulgaridad, todo embutido en 80 kilos de prepotencia.
Tan lamentable Sacal como las reacciones que provoco, el clasismo “de abajo para arriba”, por cada cretino como este habrá 10, 100 o 1000 empresarios que nunca han tratado, ni trataran así a alguien, y por supuesto el antisemitismo, insultándolo por la religión a la que pertenece.


Y es que hasta los medios propician, no sé si voluntariamente, las reacciones de antisemitismo. Porque cuando nos conviene todos somos mexicanos, y cuando no, salen a relucir las “diferencias”, por qué en este caso los medios enfatizan: el “empresario judío” y cuando se habla del fotógrafo (judío) Emmanuel Lubezki, es el “fotógrafo mexicano”, Carlos Slim Helú (de origen libanes) es “empresario mexicano” y Camel Nasif es “empresario libanes”, cuando ambos son mexicanos, y así me puedo seguir con algunos otros ejemplos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario